Durante el pasado mes de Noviembre, el manto de María Santísima de la Caridad ha sido sometido a una serie de procesos de restauración.

Estos procesos han consistido en la sustitución del deteriorado forro posterior del mismo por tela de damasco de color burdeos con motivos florales del mismo tono, así como la sustitución del encaje dorado que rodeaba todo el manto por otro, hecho a mano con hilo de plata chapado en oro.

También se ha aprobechado para limpiar el bordado de dicho manto y reparar aquellos que se encontraban en peor estado.