"La Cofradía de Nuestro Señor en la Columna y María Santísima de la Caridad, no pudo salir en la pasada Semana Santa del 2007. "

Este fue el encabezado con el que han comenzado todas las noticas relacionadas con nuestra hermandad.

Y es que el el pasado Jueves Santo amanecía lluvioso y encapotado, presagiando lo que horas más tarde se confirmaría.

La primera noticia con la que recibimos el Jueves Santo fue la decisión por parte de la Junta Directiva de la Cofradía de la Oración de Jesús en el Huerto y María Santísima de la Esperanza de no procesionar en la mañana del Jueves Santo debido a las inclemencias meteorológicas.

Con el paso de las horas, el tiempo siguió inestable aunque con ausencia de precipitaciones, lo que dejaba cierta esperanza para todos los cofrades de la Columna que esperaban su turno.  

A las 16,00 horas estaban citados los hermanos en nuestra casa de Hermandad. Justo a esa hora el cielo tornaba a gris plomizo y los partes meteorológicos indicaban el comienzo inminente de precipitaciones.

Y así fue, en torno a las 16,15 llegaba la Banda de Clarines, Cornetas y Tambores de nuestra Cofradía y junto con ella comenzaban a caer las primeras gotas de lluvia, para en breves segundos comenzar un fuerte aguacero que no cesaría hasta dos horas mas tarde, llegándose a recoger hasta 15 litros de lluvia por metro cuadrado.

Hasta en dos ocasiones se llegó a reunir la junta directiva con el fin de agotar todas las posibilidades antes de anunciar la suspensión de la misma.

Pero ante las adversidades meteorológicas no había nada que hacer, por tanto, siendo las 16'45 horas, se anunció a todos los hermanos, que se refugiaban de la lluvia en nuestra casa de hermandad, la suspensión de nuestra procesión con el consiguiente desánimo de todos los allí presentes.

Al mismo tiempo se decidió dirigirnos a nuestra sede canónica para, junto con nuestros Titulares, realizar un Via-Crucis dentro del Templo.

Durante hora y media, cofrades y devotos hicimos el ejercicio del Via-Crucis, intercalando entre cada una de las estaciones toques tanto de la banda de cabecera como de la banda acompañamiento, culminando el acto la interpretación de una saeta de forma espontánea.

Sin duda este acto, aunque no es comparable con procesionar por las calles de Úbeda en la tarde - noche del Jueves Santo, sirvió al menos para animarnos a todos, consiguiendo aupar un poco nuestra moral.

El Viernes Santo amaneció con iguales perspectivas que el día anterior, por lo que peligraba la Magna Procesión General, que este año serviría más que nunca como segunda oportunidad para poder procesionar al lado de nuestros Titulares.

Pero con el paso de las horas los pronósticos se confirmaron, y pesar de los rayos de sol que de vez en cuando aparecían entre aguacero y aguacero, la Unión de Cofradías decidió suspender la Magna Procesión General con la que se demolían las pocas esperanzas de procesionar en la Semana Santa del 2007.

A pesar de todo, quedaba un acto pendiente por realizar en esta Semansa Santa, pues se había planeado conjuntamente con la Cofradía de la Humildad, realizar un intercambio de ofrendas florales como símbolo de la unión y confraternidad de ambas cofradías.

 

De este modo el Viernes Santo, a las 8,15 de la tarde, la cofradía de La Humildad con su junta directiva a la cabeza y una representación de los romanos, se personaron en la iglesia de San Isidoro, para ofrecer el ramo de flores, y tras unas palabras del Hermano Mayor de La Humildad, este deposito el ramo de flores en el trono del Cristo Atado a la Columna, y tras el agradecimiento del Hermano Mayor de La Columna, los romanos interpretaron una de sus famosas marchas, terminando el acto con el rezo a los dos Titulares de la Columna.

Seguidamente a las 21,15 horas, se hizo el acto de la donación del ramo de flores al Cristo de La Humildad. La Junta Directiva de la Columna y una amplia representación de cofrades, se personaron en la iglesia de San Pablo, y ante una muy nutrida asistencia de cofrades de La Humildad, se hizo entrega por parte del Hermano Mayor de La Columna de un ramo de flores siendo depositado en el Trono del Cristo de La Humildad. En su ofrecimiento, Don Antonio Latorre, llamó la atención sobre el hecho de que en el ramo se había colocado una de las flores que adornaban el trono de María Santísima de la Caridad, “y con ella va todo nuestro corazón, que ofrecemos hoy al Santísimo Cristo de la Humildad”. Tras algunas palabras más de agradecimiento, los Romanos volvieron a interpretar dos marchas propias de ellos y miembros de la banda de acompañamiento de la cofradía de La Columna, interpretaron una parte de la marcha Morir de Pasion y Silencio, finalizando el acto con el rezo ante los Titulares de la cofradía.

Significar que los dos actos , fueron sencillos pero muy emotivos, y manifestar la buena cordialidad entre ambas cofradías.

Sin duda, ante la adversidad de las inclemencias del tiempo, hemos vivido una Semana Santa muy distinta a la que conociamos, y le hemos podido sacar otro sabor a la misma.


Fotografías:

  • Eugenio Santa Bárbara
  • Francisco J. Moro